mar 6a. Ord. año Par antes Cuaresma (Id=146)

 

Primera Lectura

Dios no le pone tentaciones a nadie

Lectura de la carta del apóstol Santiago
1, 12-18

Hermanos: Dichoso el hombre que supera la prueba, porque, una vez superada, recibirá la corona de la vida que Dios prometió a los que lo aman.
Ninguno, al ser tentado, diga:
"Es Dios quien me está tentando"; pues Dios no puede ser tentado por el mal ni tampoco él tienta a nadie. Cada uno es tentado a pecar por su propia pasión, que lo arrastra y lo seduce. Después la pasión concibe y da a luz el pecado, y el pecado, una vez consumado, engendra la muerte.
No se dejen engañar, mis queridos hermanos. Todo regalo valioso y todo don perfecto viene de arriba, del Padre de las luces, en quien no hay cambios ni períodos de sombra. Por su libre voluntad nos engendró, mediante la palabra de la verdad, para que fuéramos los primeros frutos entre sus criaturas.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 93, 12-13a.14-15.18-19

Señor, dichoso aquél a quien tú educas.
Quis requiéscet in monte sancto tuo, Dómine.

Dichoso el hombre a quién tú educas, Señor, a quien enseñas tu ley, y les das reposo después de la desgracia.
Señor, dichoso aquél a quien tú educas.
Quis requiéscet in monte sancto tuo, Dómine.

Porque el Señor no rechaza a su pueblo, no abandona a su heredad. Habrá de nuevo justicia en el juicio, y la apoyarán los hombres honestos.
Señor, dichoso aquél a quien tú educas.
Quis requiéscet in monte sancto tuo, Dómine.

Cuando me parece que voy a tropezar, tu amor me sostiene, Señor; aunque tenga mil preocupaciones, me alegran tus consuelos.
Señor, dichoso aquél a quien tú educas.
Quis requiéscet in monte sancto tuo, Dómine.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y haremos en él nuestra morada, dice el Señor.
Pater Dómini nostri Iesu Christi illúminet óculos cordis nostri, ut sciámus quæ sit spes vocatiónis nostræ.
Aleluya.

Evangelio

Cuidense de la levadura de los fariseos y de la de Herodes

† Lectura del santo Evangelio según san Marcos
8, 14-21

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, a los discípulos se les olvidó llevar pan, y sólo tenían uno en la barca. Jesús les hizo esta advertencia:
"Abran los ojos y tengan cuidado de la levadura de los fariseos y con la levadura de Herodes".
Ellos comentaban entre sí, pensando que les había dicho aquello porque no tenían pan.
Dándose cuenta de ello, Jesús les dijo:
"¿Por qué están comentando que no tienen panes? ¿Todavía no entienden ni comprenden? ¿Siguen con la mente cerrada? Tienen ojos y no ven, tienen oídos y no oyen. ¿Es que no recuerdan?
¿Cuántos canastos llenaron con lo que sobró cuando repartí los cinco panes entre los cinco mil?"
Ellos le contestaron:
"Doce".
Y Jesús insistió:
"¿Y cuántos canastos llenaron con lo que sobró cuando repartí los siete panes entre los cuatro mil?"
Le respondieron:
"Siete".
Entonces él les dijo:
"¿Y aún siguen sin comprender?"
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]